El deleite de Dios.

Desde que conocí a Jesús no he dejado de conocerlo más y he aprendido nuevas cosas acerca de él y de su obra.

He estado meditando mucho en un texto de Sofonías donde veo a un Dios que vive en mi y que se deleita en mi.

“porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos” ‭‭Sofonías‬ ‭3:17‬ ‭NVI

Se que esté texto esta en el Antiguo Testamento, pero la palabra de Dios y ahora en Cristo “…todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.” 2 Cor 1:20

Estar en unión con Cristo por la fe, la promesa se vuelve una realidad para mi. Aunque hay mucho que decir sobre la renovación que menciona el pasaje o su “alegría por mí”, por ahora solo quiero que medites conmigo sobre su deleite.

¿Por qué estoy seguro que el Padre se deleita en mí? ¿Acaso Dios no ve mí pecado? ¿Acaso puede amar a alguien tan imperfecto cómo yo? La razón por la que creo que el Padre se deleita en mi, no es por lo que soy, lo que hago, o aún por mi obediencia. La razón por la que entiendo y comprendo ese deleite, es por medio del Cristo crucificado y resucitado.

Es decir; es por la justicia de Jesús que me ha sido otorgada, que el Padre me ama y se deleita en mí.

La justicia de Cristo. Jesús es Justo y no hay nadie como él. como el Hijo de Dios vino a este mundo y vivió una vida perfecta. Obedeció al Padre perfectamente. Es decir; cumplió a cabalidad los mandamientos de Dios. Fue obediente hasta la cruz y su obediencia fue aceptable ante el Padre que los resucitó al tercer día.

Mi injusticia es que yo viví una vida totalmente alejado de Dios, de su ley, alejado de vivir una vida para Dios como vivió Jesús. Ni siquiera tuve el deseo o la intención de vivir. Es más, era esclavo del pecado. Pero Jesús, Jesús cambió todo eso.

Cuando me arrepentí y creí en Jesús y en su obra completa, me fue otorgada por gracia su justicia. Y mi injusticia es decir mi pecado y rebelión contra Dios fue puesto sobre él en la cruz, sufrió un grave castigo en las manos del Padre por mi culpa, y la justicia de Jesús se me fue otorgada.

Ahora Dios me ve santo y puro como a su Hijo Jesús. Por eso; Dios no necesita mis buenas obras para deleitarse en mí, no necesita que yo viva una vida ‘perfecta’ para deleitarse en mí, no necesita ningún sacrificio de parte mía para deleitarse con gozo en mí. El se deleita en mí por Jesús.

El evangelio lo cambia todo.

Por eso ahora busco continuamente amarlo más y ser obediente a él porque estoy asombrado de tal deleite de cual no soy digno. Día a día medito en esta verdad y le predico a mi corazón. “Dios se deleita en ti por Jesús”. Eso es de gran consuelo para mí y eso me motiva a vivir para Jesús.

Si estás en Cristo, Dios se deleita en ti.

*Foto:

Escrito por

Cristiano Bautista Reformado. Introvertido. Café y Libros.