Y le trajo a Jesús

En la Biblia hay perlas de oro que para encontrarlos tienes que cavar profundamente, con paciencia y perseverancia.

Hay perlas que son más difíciles de encontrar y para otros no es tan difícil, y muchas veces esas perlas son de mucho benenficio para nuestras vidas, los descubrimos cuando más los necesitamos.

Una de estas perlas son estas palabras que he pasado por alto muchas veces, y dice:

«…y le trajo a Jesús.» Juan 1:42

¿Quien fue la persona que llevó a otro a Jesús? ¿Y como debemos nosotros aprender de él?

La persona quien llevó a otro a Jesús, era un seguidor de Juan el Bautista, al escuchar que “Jesús era el cordero De Dios que quita el pecado del mundo” no dudó en ningún momento de seguir a Jesús. Después de haber estado con Él probablemente por unas horas donde Jesús hospedaba, no perdió el tiempo ni el momento para decir a otro que había encontrado a Jesús. El personaje de quien hablo es Andrés.

La sencillez de Andrés y su deseo compartir de Jesús a otro es digno de imitar.

Como mencioné, al haber estado con Jesús y al momento de dejarlo, lo primero que hizo fue decirle a su hermano Simón (Pedro) que habia encontrado al Mesías, luego lo llevo para que le conociera.

Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro. Juan 1:41-42 (énfasis mío)

Esta es una de las perlas que encuentro en la Biblia con respecto a nuestra misión como cristianos.

Desearía que cada uno de nosotros los cristianos seamos como Andrés, que desee compartir de Jesús a una persona a la vez y no esperar un gran número para hacerlo.

Si Andrés no hubiese compartido su encuentro con Jesús a su hermano probablemente no hubiéramos visto a uno de los grandes predicadores de la cristiandad, el Apóstol Pedro, quien Dios lo uso grandemente.

Este es un gran ejemplo para mi, y debe ser para ti también. Dios desea usarnos a todos nosotros, sea con una persona, con tres, con diez o mucho más que eso. El punto es que Dios quiere que tengamos la actitud de Andrés, decirle a las personas, que hemos hayado a Cristo,(aunque Cristo es quien nos busco primero) y decirles a esas personas, “ven conmigo y te enseño donde esta Jesús”. Alguien podría preguntar ¿Donde está Jesús? Entonces le diremos con toda convicción, ven y permítame enseñarte en la Biblia quien es Jesús para que lo conozcas.

Eso significa que debemos sentarnos con la persona y enseñarle desde las escrituras acerca de Jesucristo para que él lo conozca y pueda conocerlo, aceptarlo y seguirlo, como hemos hecho nosotros. Eso se llama discípulado.

No sabemos hasta qué grado podemos impactar la vida de la persona o las personas pero lo que estoy seguro es que al Señalarlos a Cristo desde las escrituras hará un impacto en sus vidas.

Estoy seguro que Andrés jamás se imagino que su hermano sería usado por Dios de una manera distinta, mucho menos llegar a ser como Pedro llegó a ser.

No esperes a una gran multitud para compartir de Jesucristo, solo piensa en uno a la vez e imitemos a Andrés, digamos a las personas: “Ven conmigo y conoce a Jesús, a través de estudiar su vida, Su obra, y Su sacrificio por nosotros a través de la Biblia.

Escrito por

Pecador amado por Dios en Cristo. Seguidor de Jesucristo. Avanzar el Reino de Cristo. Fortalecer la iglesia. Bautista Reformado.